Feldenkrais metodoa
Aprender a través del movimiento
El Método Feldenkrais es una manera de aprender a través del movimiento y la percepción.
En las clases exploramos movimientos con atención y curiosidad, sin buscar una forma correcta de hacerlos. Probamos variaciones, observamos qué cambia y descubrimos aspectos de nuestra manera de movernos que habitualmente pasan desapercibidos.
Se trata de conocerte mejor a través del movimiento y ampliar las posibilidades de las que dispones.
Moverse para percibir
Muchas acciones forman parte de nuestra vida sin que necesitemos pensar en cómo las hacemos: caminar, sentarnos, girarnos, alcanzar algo, mirar hacia un lado o levantarnos del suelo.
En una clase de Feldenkrais damos tiempo al movimiento para poder prestar atención a lo que sucede mientras lo hacemos.
¿Cómo empiezas una acción? ¿Dónde aparece el esfuerzo? ¿Qué sucede con la respiración? ¿Qué cambia si modificas el apoyo, la dirección o haces un movimiento más pequeño?
No buscamos analizar ni controlar el movimiento. La atención nos permite reconocer diferencias y descubrir relaciones que normalmente no percibimos.
Explorar variaciones
En Feldenkrais no repetimos un movimiento para alcanzar una forma ideal. Exploramos distintas maneras de hacerlo.
Un cambio de dirección, de ritmo o de amplitud puede modificar la experiencia. A veces aparece una posibilidad más cómoda o sencilla; otras veces descubrimos que partes de nosotros que apenas participaban pueden entrar en relación con el movimiento.
No hay una única respuesta que encontrar.
Explorar variaciones amplía nuestro repertorio y nos permite disponer de más opciones.
Hábitos y nuevas posibilidades
Los hábitos nos permiten desenvolvernos en la vida sin tener que aprender de nuevo cada acción.
Pero también podemos acostumbrarnos tanto a una determinada manera de hacer algo que dejamos de percibir otras posibilidades.
El Método Feldenkrais no propone sustituir un hábito «malo» por otro «bueno». Al reconocer con mayor claridad lo que hacemos, podemos explorar alternativas y encontrar una organización diferente cuando la situación lo requiere.
Ese aprendizaje puede trasladarse a muchas situaciones: acciones cotidianas, actividades deportivas, prácticas artísticas o cualquier contexto en el que el movimiento forme parte de lo que haces.
Puedes partir de lugares muy diferentes
No necesitas tener una dificultad concreta para acercarte al Método Feldenkrais.
Quizá notas tensión, rigidez o molestias y quieres investigar cómo te mueves y qué otras posibilidades encuentras.
Tal vez quieras sentir mayor comodidad en algunas acciones cotidianas, mantener y ampliar tus posibilidades de movimiento con el paso de los años o recuperar el placer y la curiosidad de moverte.
Si utilizas el cuerpo y el movimiento en una actividad deportiva, artística o profesional, también puedes explorar maneras de actuar con mayor sensibilidad, coordinación y eficiencia.
O simplemente puedes acercarte por curiosidad: para descubrir algo nuevo sobre ti a través del movimiento.
Cómo puedes trabajar conmigo
Puedes explorar el Método Feldenkrais en grupo o de manera individual.
Clases en grupo
En las clases de Autoconciencia a través del Movimiento propongo verbalmente secuencias de movimientos y variaciones que cada persona explora a su propio ritmo.
No tienes que imitar un modelo ni conseguir un resultado determinado. La atención está en lo que puedes percibir y descubrir mientras te mueves.
Sesiones individuales
En las sesiones individuales podemos partir de una acción, una dificultad, una sensación o algo que quieras investigar.
A través del contacto y del movimiento, te acompaño en una exploración adaptada a ti. Las variaciones permiten percibir relaciones, encontrar apoyos y descubrir otras maneras de organizar el movimiento.
No se trata de corregir tu cuerpo ni de llevarlo hacia una forma determinada, sino de crear condiciones para que puedan aparecer nuevas posibilidades.
Aprender a aprender
Moshé Feldenkrais daba una importancia fundamental a la capacidad de aprender por uno mismo.
Desde esta perspectiva, una clase no busca decirte cómo deberías moverte. Te ofrece un espacio para prestar atención, probar, reconocer diferencias y hacer tus propios descubrimientos.
Aprender puede significar reconocer lo que ya haces, descubrir diferencias y encontrar posibilidades que antes no estaban disponibles para ti.